Limón

El limonero fue introducido por los árabes en el área mediterránea entre los años 1.000 a 1.200, siendo descrito en la literatura árabe a finales del siglo XII.

Sus costes están básicamente relacionados a la fertirrigación (representa numerosas deficiencias en macro y micronutrientes) y a los tratamientos fitosanitarios, mas que en la recolección y en la poda, hablando de la producción.

Las características de comercialización y consumo específicamente del limón difieren del resto de los cítricos en cuanto a precios y rendimiento, al ser éste un condimento y no un postre.

El principal uso del limón es el consumo en fresco, tanto para la elaboración casera de zumos y refrescos, como aliño o condimento para multitud de platos. En los últimos años se ha incrementado el uso industrial para la obtención de zumos naturales y concentrados, aceite esencial, pulpas, pectinas, flavonoides, piensos, etc. y últimamente la producción de ácido cítrico natural con destino a la confección de conservas naturales.